El exilio de los psicoanalistas argentinos en México1

Por: Fanny Blanck-Cereijido

“No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, no a la fuerza. La gente queda dolorida la tierra queda dolorida. Nacemos y nos cortan el cordón umbili- cal. Nos destierran y nadie nos corta la memoria, la lengua, las calores. Tene- mos que aprender a vivir como el clavel del aire, propiamente del aire”.

Juan Gelman

El tema de los psicoanalistas argentinos es personal y autobio- gráfico, la historia propia y de los amigos, sesgada por lo subje- tivo, como todas las historias. Este relato no tiene pues, un carácter exhaustivo ni estadístico. En México hay muchos psi- coanalistas argentinos que vinieron exiliados. Tan es así, que cuando el gobierno de la Ciudad de México organizó una serie de eventos sobre las comunidades extranjeras que residen en esta ciudad, se habló en general de las condiciones de llegada, las diferentes contribuciones culturales, políticas, económicas de españoles, norteamericanos, ingleses. La convocatoria a los ar- gentinos incluía la reseña de un historiador, de una psicoanalista (yo), y de un literato. De modo que es sabido que la presencia de los psicoanalistas argentinos es importante.

Prejuicio, intolerancia y odio al otro

Por: Fanny Blanck-Cereijido

Revista de psicoanálisis de Guadalajara, Núm. 4 l 2009

El concepto de extranjería, de otredad, sólo se explica a partir de la existencia de una figura opuesta: la de identidad. Pensar una identidad absolutamente igual a sí misma excluye el hecho de que- incluso el cuerpo biológico no sea el resultado puro de una determinación genética previa, sino también el resultado de inscripciones familiares, sociales e históricas. Identidad/otredad son conceptos que se oponen si se parte de un criterio binario absoluto de carácter esencialista que Derrida denomina logocentrismo. Este sistema de pensamiento busca establecer lo real, la presencia del ser, a través de un saber que debe acceder a la mente de forma inmediata e inequívoca, según 1a concepción de raíz aristotélica que le apoya en una lógica fundada en la exclusión y polarización de las diferencias. Nietzche fue el primero en cuestionar esta forma de aproximarse a la diferencia inaugurando 'así la crítica en la teoría contemporánea; por su parte, Freud profundizó este cuestionamiento al sistematizar ideas que descubrían a un hombre que no es dueño de sus pensamientos y que no es igual a lo que sabe de sí mismo.

Hasta que la muerte los separe.

Presentado en la SFCM el sábado 25 de abril del 2015.

Por: Gustavo Fuentes Fuentes



Griselda comienza su trabajo citando a Melchor Ocampo y su epístola sobre el matrimonio. Decir Melchor Ocampo, es hablar de las leyes de reforma. Es hablar de gobierno y política, de la separación de iglesia y estado, de la invasión norteamericana, y la bandera estadounidense ondeando en palacio nacional en septiembre de 1847, es hablar también, por su puesto, de su epístola.  En relación con Melchor Ocampo, me interesa rescatar un acto que puede quedar inscrito en el renglón del amor. Cuando en 1847, México está sometido por Estados Unidos, invadido, se plantean dos alternativas para salir del conflicto: Melchor Ocampo propone algo descabellado para salvar la patria, la alternativa, una guerra de guerrillas, incita a no claudicar, abrir frentes de batalla en la situación más desventajosa. La otra vía, es la conocida por todos, firmar el tratado de paz, donde México cede más de la mitad de su territorio, a cambio de unos cuantos pesos, y la salida de las tropas invasoras de territorio nacional. Melchor Ocampo, fue el único gobernador, que no firmó dicho tratado. Con su propuesta de la guerra de guerrillas, apostaba a que la frontera se mantuviera en sus límites legales. No firmar y no avalar el despojo, no pasó a la historia como cómplice del abuso, se podría decir, que lo hizo, por amor a la patria. ¿Quién sabe?. Siguiendo a Freud, sabemos que la patria, o la bandera, no son más que un representante, un sustituto en donde la libido ha sido depositada. La bandera y la idea de patria, son formaciones de símbolo, donde se condensan y se asocian distintas relaciones con otros representantes.